La creación de un Parque Escultórico fue una idea planteada desde hace unos años como necesidad de recoger el misterio, las historias, vivencias, mitos y leyendas de los pueblos -verdaderos protagonistas del territorio- a modo de filtrar símbolos y plasmarlos en volumen escultórico en cualquiera de los materiales que cada artista proponía, con las ideas y estilos que el arte contemporáneo nos enseña.
Con esta filosofía desarrollamos desde el año 1996 el Parque Escultórico dedicado “A la memoria de los Pueblos”, mediante la convocatoria del “Simposio Internacional de Escultura” que ha tenido las cuatro ediciones planteadas en el proyecto.
Ha sido un proyecto muy duro, un trabajo arduo cada año, a modo de maratón que en quince días se empiezan los proyectos y se termina con la obra escultórica instalada en su lugar para la permanencia y que la intemperie vaya degradando con la pátina del tiempo.
Ejemplar ha sido la participación de las gentes del pueblo; con su humildad y generosidad han acogido a los artitas, les han dado de comer y beber, cada día unos vecinos. Por la participación y el estímulo que suponía, dieron ejemplo a todos los artistas.
La inversión necesaria para este proyecto se ha podido conseguir año a año, con pequeñas aportaciones de las Instituciones regionales y provinciales, las Cajas de Ahorros y la mayor aportación por parte del Centro para el Desarrollo del Maestrazgo (CDMT) que a través del Programa LEADER II ha apostado desde el principio por este Parque Escultórico.
Y sobre todo una lista interminable de amigos incondicionales y cómplices del “Arte por el Arte” que visto el espíritu que allí se respiraba quisieron echar esa mano que da un estimable empujón a los proyectos imposibles…. |